Un comentario al margen sobre los atentados en Oslo: Tu banca amiga te ayuda en tus planes delictivos.

Después de lo ocurrido en Oslo este pasado viernes, y de leerme por encima el “tocho” que circula por la Red y que presuntamente escribió (solo o en compañía de otros) el principal autor de la matanza, ha habido una cosa que me ha llamado la atención, y que no he visto comentada apenas por los medios.

Se trata de la parte en donde hipotéticamente explica cómo puede obtenerse financiación extra para la comisión de actos terroristas (en el caso expuesto, hasta 26000 euros) , gracias a las tarjetas de crédito que arriesgadas entidades crediticias concedían a una persona que, en realidad, llevaba tres años sin ingresos conocidos en el momento de iniciar ese “plan de financiación extra”. Y en seguida me vino a la mente aquella historia que contó en su momento otro activista, de ideología bien distinta pero también un sujeto muy inteligente -aunque bastante menos criminal que el cruzado noruego-  que se aprovechó igualmente de las increibles facilidades de crédito ofrecidas por este tipo de entidades en España para poder financiar su campaña antisistema.

Y claro, tengo que hacerme la pregunta (es uno de mis peores defectos; hacerme preguntas. Cosa inútil que no suele llevar a ningún puerto si eres una piltrafilla): Estas operaciones de riesgo crediticio alto, tan típicas de la banca y demás entidades crediticias en el siglo XXI, en las que se concedían no ya sólo varias tarjetas de crédito, sino incluso cuantiosos créditos hipotecarios a personas y entidades de las que no se disponía en realidad de suficiente historial crediticio  ni garantía personal sólida alguna… Aparte de haber sido una de las principales causas de la crisis de 2007 y siguientes ¿han servido en un número indefinido de casos para financiar todo tipo de actividades delictivas individuales en estos “locos” años?

(Por supuesto, mis estimadísimos y respetadísmos Sr. Juez y Don Emilio, me respondo a mi pregunta con un rotundo “NO. Sólo han sido dos casos aislados en distintos países, absolutamente anómalos e irrepetibles. ¡Faltaría mas!”. Cualquier otra respuesta sería irresponsable, antisistema, antipatriota y posiblemente digna de un memo envidioso al que, en realidad, le daría rabia no habérsele ocurrido a él esa forma de financiarse una nueva vida en algun paraíso tropical)

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s