¿Qué se esconde tras las marcas blancas? (Típico título sensacionalista de entrada)

Pues sí, queridos lectores de este blog. En estos últimos años de crisis crecimiento desacelerado, el sano, noble y consumidor pueblo expañol ha aceptado cada vez más el consumo de las llamadas popularmente “marcas blancas” (que en realidad son “marcas de distribuidor” porque el envase en el que vienen esos productos ciertamente no es un envase en blanco, sino que lleva la marca y logotipo correspondientes de la cadena que posee o franquicia el establecimiento en el que son comprados).

Especialmente propensos a la proliferación de “marcas blancas” en los lineales son estos días antes de las entrañables fiestas de la Natividad de Nuestro Señor Jesucristo (o como otros gustan en llamarlas, “el coñazo de las fiestas navideñas”), con un montón de marcas blancas visibles de turrones, mazapanes y demás productos típicos de temporada.

Sobre la bondad o maldad de las marcas blancas se ha escrito mucho ya hace tiempo, y ya a muy poca gente de la que busca ahorrar unos eurillos en su cesta de la compra le sigue importando el eterno debate sobre si los productos “de marca” ofrecen más calidad que los de “marca blanca”, o simplemente con las marcas de fabricante más conocidas “se paga el sobreprecio de marca” por similar calidad. Para los cuatro gatos que aún les interesen estas disquisiciones, por lo que hemos podido investigar y conocer,  la calidad de los productos de marca blanca depende casi exclusivamente de dos factores:

1º) La calidad que la cadena distribuidora exija -y esté dispuesta a pagar- al fabricante elegido (que muchas veces también sigue fabricando su marca propia “de toda la vida”). Y recuerden que mayores economías de escala permiten, teóricamente, fabricar más barato sin bajar calidad.

2º) Los controles que establezca realmente la distribuidora sobre el fabricante para verificar que este cumple con las calidades acordadas. Después de todo, por ejemplo, en alimentación siempre es fácil ahorrarse unos centimillos por unidad dentro de una misma cadena de fabricación, sólo con pequeñas variaciones en las proporciones o calidad de los ingredientes que compondrán el producto preparado final…

Pero si, sólo por curiosidad, les gustaría saber qué empresas están detrás del “misterioso” fabricante de ese producto de “marca blanca” de Alcampo, Carrefour, Día, El Corte Inglés, Eroski, Mercadona… Les vamos a mostrar la forma en la que pueden averiguarlo. Sólo necesitan disponer para ello del envase del producto en cuestión y del mismo dispositivo que están utilizando ahora mismo para leer este su blog.

Vamos a utilizar para nuestros ejemplos productos típicos navideños comprados en establecimientos de dos conocidas cadenas de distribución minorista de nuestro país (bueno, del gabacho país vecino en realidad). Pueden darse tres posibilidades:

(P1) Que ni el distribuidor ni el fabricante tengan problema alguno en identificar en el envase por su nombre a la empresa fabricante del producto. Al principio de llegar las marcas blancas a Expaña esto era un caso excepcional, pero cada vez más ocurre que el fabricante no tiene inconveniente en ser identificado. El único problema es que nosotros, salvo para el caso de las primerísimas empresas de un sector (tipo Nestlé, Danone, Pascual…) no conocemos el nombre real de la empresa fabricante, sino el nombre de la marca comercial con la que suele etiquetar sus productos. Y en este caso no utilizarán ese nombre de marca, claro. Por suerte, San Google nos servirá para relacionar fácilmente el nombre de una empresa con sus marcas comerciales más conocidas.  Por ejemplo, veamos este envase de “turrón” de praliné café de marca Auchán (el gigante de la distribución que tiene los establecimientos Alcampo, Simply, etc.):

caso 1

El caso de la misteriosa empresa de chocolates septentrionales…

Claramente lo pone al dorso; el fabricante de este turrón para Auchán es “Chocolates del Norte“. Una hábil búsqueda en Google nos proporcionará varias entradas relacionadas con esa empresa, y con solo un par de visitas a los primeros enlaces de la lista, nos daremos cuenta enseguida de que se trata de una empresa del mismo grupo fabricante de chocolates La Casa (y que también fabrica y vende sus propios “turrones” de praliné bajo ese conocido nombre de marca)

(P2) Otra posibilidad es que no se quiera que el fabricante aparezca “a las claras” en el envase. Esto suele ser debido habitualmente porque el fabricante vende también el mismo o análogo producto bajo su propia marca, y no desea que el consumidor habitual de su marca pudiese cambiarse a la “marca blanca” más barata si llegase a identificar a ambos productos como procedentes del mismo fabricante. Pero puede haber otros motivos que aconsejen esta ocultación. Desgraciadamente, la legislación exige que se identifique de alguna forma en el envase al fabricante; no vale simplemente omitir sus datos. Una posibilidad para no llamar la atención del comprador es identificar al fabricante por su CIF, como en el caso de este “turrón” de praliné naranja comprado en un Carrefour:

caso 2

El caso del la empresa CIFrada…

Por suerte, mediante Google podemos encontrar varias webs de información de empresas que nos permitirán identificar el nombre de la razón social detrás del CIF. Por ejemplo, si introducimos ese CIF A-08350845 en el buscador de esta web http://www.einforma.com/cif-empresas, comprobaremos que detrás de este CIF se encuentra ¡Comercial Chocolates LaCasa! ¡Caramba, resulta que el grupo fabricante de los “turrones” de praliné del grupo Auchan y del Carrefour, es el mismo!… No crean que es un hecho tan raro este; hay empresas que se especializan en fabricar esta clase de productos para distintos distribuidores. Por eso mismo, en este caso apuesto más a que fue Carrefour quien pidió que se ocultase el nombre del fabricante en este envase…

(P3) Finalmente, en el caso de productos de alimentación, hay otra posibilidad para ocultar en la medida de lo posible la identidad real del fabricante. Se trata de identificarse en el envase utilizando exclusivamente su número de inscripción en el Registro Sanitario. Como ejemplo, veamos el envase de esta caja de mazapanes de marca Auchán:

caso 3

El caso del mensaje secreto de la R.G.S.A…

Como único dato del fabricante, tenemos la extraña cadena “R.G.S.A. 23.00239/TO”.  R.G.S.A. significa “Registro General Sanitario de Alimentos”.  Cada comunidad autónoma lleva la gestión de su propio registro, pero afortunadamente no voy a tener que indicarles 17 direcciones web en donde buscar ese numerito. Existe (de momento) un lugar centralista en donde buscar los números de registro de toda Expaña:

http://rgsa-web-aesan.msssi.es/rgsa/formulario_principal_js.jsp

Buscador del RGSA

¿¡Pero quién coño a estas alturas sigue usando Internet Explorer!?

Vean los tres campos a la derecha de la etiqueta Nº RGSEAA. Si tenemos el identificador 23.00239/TO,  tenemos que introducir en el primer campo los  primeros dígitos que están a la izquierda del punto (23), luego en el siguiente campo los dígitos a la derecha del punto (00239), y en el último campo la letra o letras después de la barra (TO).

Pinchamos en  “Buscar” o pulsamos “Intro” en nustro teclado, y nos aparecerá que detrás de ese número se escondía Delaviuda Alimentación S.A., conocido fabricante toledano de mazapanes, turrones, mantecados y demás.

Existen varias listas por la web con recopilaciones de productos de marca blanca y sus correspondientes fabricantes, pero todas ellas son necesariamente incompletas ante la enorme abundancia de distribuidores y productos. Y ya saben el dicho: “No les des peces, dales una caña y enséñales a pescar”.

Por último, siempre quedará la duda: ¿Se está riendo de nosotros el fabricante que en muchas ocasiones y en el mismo establecimiento estaría vendiendo el mismo producto bajo dos envases, uno de marca propia más caro y otro de marca blanca y más barato? ¿O se está riendo de nosotros el distribuidor, que nos vende como más barato y de buena calidad un producto que en realidad es de mucha peor calidad que el producto que está vendiendo el mismo fabricante de su “marca blanca” en el estante de al lado, pero ya con su marca propia? Sea cuál sea la verdad en cada caso, ustedes siempre pagan (o eso esperamos, porque está muy feo y poco EUROpeo eso de ir hurtando en los hipermercados.)

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2 pensamientos en “¿Qué se esconde tras las marcas blancas? (Típico título sensacionalista de entrada)

    • En realidad, aquí somos modestos y solemos usar como navegador el Lynx. Pero para las capturas de pantalla que se publican en el blog, nos permitimos el lujo de utilizar un navegador con gráficos por deferencia hacia nuestros lectores…

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