Me llena de orgullo y satisfacción…

Como los lectores vecinos de la Capital Ex-imperial ya saben, estamos  en el fin de semana grande de la conocida como “Fiesta del Orgullo Gay” aquí en la Villa y Corte. Una fiesta de indudable valor (turístico) que cada vez va a más bajo el patrocinio de nuestras siempre sabias, prudentes y honestas autoridades electas. Y aquí no piensen que hay diferencias entre las fuerzas políticas tradicionales y las de nuevo cuño; tanto en el chiringuito de la Comunidad de Madrid (en manos del PPSOE) como en el del Ayuntamiento de Madrid (regentado ahora por los monárquico-bolivarianos de Ahora Madrid) cuelgan orgullosísimas las banderas multicolores del Movimiento  LGTBIQ (*).

Por cierto, movimiento que en relativamente muy pocos años ha ido añadiendo cada vez más letras a su nombre/sigla, a un ritmo realmente sorprendente y casi inédito en la historia de las ideologías y/o movimientos sociales (LGT, LGTB, LGTBQ y ahora LGTBIQ) . A mi sólo me viene a la cabeza ahora un caso comparable de hipersiglismo: el del movimiento falangista fundado por Jose Antonio Primo de Rivera en 1933 como Falange Española (FE), que luego pasó a ser FE-JONS y finalmente FET-JONS en 1937. Pero volvamos ahora a la cuestión principal…

Desde este blog, queremos sumarnos gozosos y festivos a tan imprescindible y tradicional celebración que tendrá este sábado reservado el centro de La Capital sólo para ella. Es por esto que, modestamente, queremos contribuir al espíritu de la celebración con dos vídeos musicales que estimamos apropiadísimos para la ocasión.

En el primero de ellos, el cantante y showman Luis Pana nos hace partícipes de sus profundas dudas existenciales:

En el segundo, un grupo de amigos mexicanos hacen una interpretación paródica de la canción del grupo argentino de “electropop melodramático”  Miranda, titulada “Don“, alejándose de los caducos cauces heteronormativos de la versión original y llevándosela a un terreno más LGTBIQuero:

 (*) Nota: LGTIBQ significa “lesbianas, gays, transexuales, bisexuales, intersexuales y queers”. No, en serio